sábado, 28 de marzo de 2009

Presagio.


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Percepción de que algo terrible va a suceder.

Los cuervos con sus extendidas alas negras sobrevuelan los montes.

Los jirones de pálida neblina se enganchan en los pinos y flotan
por encima de los campos.

Un sol rojo colgado en el horizonte va muriendo en un ocaso sangrante.

Una redonda luna blanca que se convierte en más negra que la noche.

Se levanta un gélido viento que trae de las lejanías prolongados aullidos de perros que hielan el alma.

El miedo hiere más que los cuchillos.

Se huele la muerte.

Asistimos impotentes al suicidio del tiempo.

7 comentarios:

Marisa dijo...

En uno de esos días en que todo lo ves negro.

merce dijo...

Me parece un texto intenso, fuerte, de presagio que extremece...el suicidio del tiempo.

Hagamos cada dia lo necesario para evitar el suicidio...del tiempo y del alma.

Fué muy agradable verte ayer, y escuharte.

Un abrazo.

Angel dijo...

Yo conozco esos, días. Los he pasado, y hasta el momento los he superado..., solo hasta el momento.

Un saludo. Te sigo

Lasosita dijo...

Malos augurios.
Peores presagios.
Qué imagen más desoladora, Marisa!

Deja que amanezca de nuevo y el miedo pase de largo...

Un abrazo, querida amiga!

pasajera dijo...

casualmente yo tuve ayer uno de esos días, en los que casi no eres capaz ni de levantar la cabeza, pero no por miedo exactamente, a no ser que lo enfoque al miedo a vivir como no quiero...

gracias a Dios, hoy es otro día

me encanta la expresión "Asistimos impotentes al suicidio del tiempo"

...y en negro o blanco, aquí estamos, un beso!

Leola dijo...

Ay, Marisa, pude sentir ese temor al leerte. Tienes mucha razón cuando dices que el miedo hiere más. Hiere más porque nos paraliza, porque presagiamos lo peor, porque se instala en nuestro cuerpo y nos domina.
Esperemos equivocarnos en nuestros vaticinios, que lo que llegue no sea tan grave y que mañana vuelva a amanecer.
Un beso grande.
(Os extrañé, espero veros pronto)

Harol dijo...

Belleza en las palabras, belleza en las imágenes