martes, 17 de enero de 2017

Nítida melodía



 



















 Pintura

Mother and Child in Guatemala
 Claudia Tremblay




No se cierran los ojos
ni se taponan los oídos
a la música del dolor.

Lo que hoy se canta
mañana duele.

Aunque transites
con la bruma en el alma,
con el amargo sabor en la boca,
¡luchas!

No hay pies descalzos,
mochila en la espalda
o meta lejana.
Intentas la alta cumbre
de la dicha.

Nítida melodía.




domingo, 8 de enero de 2017

Silencio quebrado

























Foto xanela


Naturaleza humana,
sol que sale a tientas
en el alto invierno.


Un silencio grande...

Entre monte y playa
el hurto de un respiro:
encajes de espuma blanca
y el verde pino

Un silencio grande...
sigue a la palabra.



viernes, 23 de diciembre de 2016

Solsticio



 











¡Este sol quieto
que nos empuja
a la hierba blanca!

No hay escarcha
que se adhiera
a la calidez del beso,
del abrazo
y del amor.

Piel con piel
el fluír de la sangre
y su calor.



domingo, 18 de diciembre de 2016

Paciencia salada


















Foto: xanela


Una y otra vez
esta imperiosa necesidad
de buscarte,
una y otra vez
para hallar en ti
lo que me falta…
bravura
o calma.

¡Sintonía tan pura!

Es mi piel la que oye
el canto de tus olas
y se estremece...

Mar de Udra,
paciencia salada,
que libera
que cura.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Ser vida


















 Foto: Xanela



Cómo no agitarse
bajo nubes grises.
Cómo no ser roca
que aguante la ola.
Cómo no albergar
efímero sueño.
 

Cómo no ser tiempo
que colme las horas
cuando el alma es vida
que azota la sombras.






viernes, 11 de noviembre de 2016

Tarde de lluvia



 









 
Otoño de espiga dorada
y uva madura,
la palabra y el amor.
Todo lo que cuerpo
y alma necesita.

Pensativo interior,
que sonido a sonido,
sacia su voz
al calor del fuego.

Se derriba el frío
se acortan distancias
y sobre el techo
gemido de lluvia.



miércoles, 9 de noviembre de 2016

Para Ana






















Pintura
Joaquín Sorolla


¡Abuela, abuela!
me dices,
con tu voz de veinte meses
llena de alegría,
y yo canto
y yo río,
sólo con mirarte
sólo con sentirte.

Tú me enseñas
a jugar con la imaginación
y los sueños.
Yo aprendo
a  saltar  el puente
del tiempo.

Y cuando tu sonrisa
se duerme en mis brazos
una reposada nana
acude a mis labios.