viernes, 11 de noviembre de 2016

Tarde de lluvia



 









 
Otoño de espiga dorada
y uva madura,
la palabra y el amor.
Todo lo que cuerpo
y alma necesita.

Pensativo interior,
que sonido a sonido,
sacia su voz
al calor del fuego.

Se derriba el frío
se acortan distancias
y sobre el techo
gemido de lluvia.



10 comentarios:

Sneyder C. dijo...

Otoño desnudo de hojas, de aromas y sonidos de lluvia, de palabras, de amor que acorta distancias…

Un cálido abrazo Marisa

José Manuel dijo...

Cuanta nostalgia tiene el otoño y sus lluvias.
Precioso!

Besos y un fuerte abrazo

De barro y luz dijo...

Y el alma sintoniza con los acordes dorados del silencio.


Bss

Rosana Marti dijo...

Bello el otoño de tu alma.

Abrazos!!

Conchi dijo...

Hola Marisa, el otoño te ha inspirado muy bellas palabras.La imagen de los gatitos bajo el paraguas es muy bonita.

Un beso.

J. R. Infante dijo...

Ya te comenté en facebook que me gustó tu poema, ahora quiero también felicitarte por la elección de la foto.- Besos

Marisa dijo...

Gracias a todos por vuestros
amables comentarios.


Besos

tecla dijo...

Ay madre qué bonitos los versos esos de los gatos.
Los quiero.

Adriana Alba dijo...

Cuerpo y Alma han disfrutado tu bello poema Marisa.
Te dejo un cariñoso abrazo.

Marinel dijo...

El otoño se brinda a las palabras y al sentimiento y aún sin ellas, en el silencio más absoluto, nos cobija en su sosiego.
Besos.