viernes, 27 de junio de 2014

Voz que palpita



 












Pintura : González Ruíz


 



Palidece la palabra
ante la carencia de aire
que dificulta su vuelo.

Es un frágil aliento
que aterriza
entre espasmos de luz
en el desierto

Elevar la palabra
a lo más alto
es hacerla esencia,
colibrí que liba
en lo más hondo.

Escucharla desde ahí,
es hacerla voz que palpita,
del pájaro al azul
del agua al fuego

del blanco al negro.

Este es el lenguaje
más grande del universo.

 




7 comentarios:

Marinel dijo...

Es darle esas alas que la hagan volar directa al sentimiento.
Precioso.
Besos.

De barro y luz dijo...

Eso es poesía, entender la esencia de las palabras y que sus significados reposen en las palmas de tus manos.


Bss

TriniReina dijo...

Que nadie nos quite la palabra. Qué haríamos sin ella. Cómo nos aliviaríamos de los perores momentos que nos marca la vida...
La palabra es salvación Y tu poema magnifico

Besos

Antonio Porpetta dijo...

Gracias por tu comentario. Me encanta que también escribas sobre esa maravilla que es "la palabra". Un beso.

J. R. Infante dijo...

Nos queda la palabra, Marisa, como decía Mocedades -si mal no recuerdo-, y que no nos falte. Un placer pasearse por tus versos.
Abrazos

LA ZARZAMORA dijo...

Y entre la tinta y tus dedos, el verso conjugando la palabra se hizo verbo y poesía.

Es una joyita...

Besos, Xanela.

Verónica Calvo dijo...

La palabra, su fuerza, emplearla bien... Sí, es el lenguaje más grande del universo.

Bellísimo poema, querida Marisa, como la imagen que lo acompaña.

Besos