martes, 4 de marzo de 2014

Lluvia sobre la ira




















 ¡Qué decir o qué hacer
en esta hora fiera,
cuando el hierro
al rojo vivo chirría,

cuando el fuego latente
restalla
sobre la piel de la tierra !

No cerrar los ojos,
no detener la voz
para vencer sin luchar.

Hacer de la palabra
un testimonio de amor
que cale como lluvia
sobre la ira
y abra
un resquicio para luz
en el corazón del hombre.


Pintura de Dalí

 

14 comentarios:

José Manuel dijo...

Debe ser la lluvia que calme la ira...la ira que domina nuestros días.

Besos

Verónica Calvo dijo...

Qué destructiva es la ira, querida Marisa... Tanto para el que la tiene como para el que la padece.

Tu poema es una delicia.
Eres grande; como este poema.

Un beso!!!

andré de ártabro dijo...

Habrá algo más bonito que hacer de la palabra un testimonio de amor.
¡Qué maravilla en tu decir!!
Besos
André

Arruillo dijo...

Un poema lindo, lindo que enlazado con la magia de tus versos nos llevan a un resultado final muy positivo.
Un abrazo

Narci M. Ventanas dijo...

De poco sirven las lluvias de palabras de amor en aquellos que jamás se quitarían el chubasquero y tienen la ira a buen recaudo en el bunker acorazado de su corazón.

Besos

Alicia María Abatilli dijo...

Y seguir...
Sin darse por vencidos jamás, Marisa.
Un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

ES cierto que en estos momentos la palabra es lo más importante. Ojalá no llegue el agua al río.
Un abrazo

De barro y luz dijo...

¡Ay si realmente pudiera la palabra tener capacidad! Pero hay tanto sordo.....


Bss

jordim dijo...

Un buen poema

Adriana Alba dijo...

Que así sea Marisa!
Que la palabra ilumine, que la palabra sea la la sal y el azúcar de la tierra.

Besos.

Alís dijo...

Uno de los poemas con más fuerza que te he leído.

Bicos

Soledad Enelpiano dijo...

Poco, poco se puede hacer. Aunque los ojos no se cierren, aunque el dolor sea más intenso que su propio nombre y el corazón permanece dormido, nada nada se puede hacer, mientras que el miedo apriete el coraje.

Como siempre, siempre, me ha gustado la gran verdad de tú poesía.

Un fuerte abrazo Marisa.

María Bote dijo...

me ha encantado, amiga, sobre todo, me ha emocionado especialmente, la última estrofa.

Gracias por el regalo de tus versos.

Un abrazo

LA ZARZAMORA dijo...

Ojalá llueva de esa manera en las grietas de la tierra y el barro del que está hecho el Hombre, e inunde su corazón para anegarlo de luz frente a la injusticia.

Besos, Xanela.