domingo, 2 de febrero de 2014

Perfume de violetas
















Pintura de Vladimir Volegov



Por entre rendijas
de invierno
recuperan las horas
su vuelo

quebradizo  sendero
que busca la luz
a tientas

en el brillo de sus ojos,
en el temblor de su beso

en mis  manos
perfume  de violetas.




  

10 comentarios:

Marinel dijo...

Qué importante la luz en cualquier estación, en cualquier estadio del sentimiento...
Precioso como siempre.
Besos.

Julito Chés dijo...

Poema translúcido, aunque no soporte el exceso de olor a violeta.
Besos

Luján Fraix dijo...

Qué bello poema, dulce y tierno en cada palabra como en la imagen.
Siempre brillas querida amiga. Gracias por venir a mi blog de poemas. Tengo los comentarios cerrados pero ya los abriré de nuevo.

Un cariño grande.
Besos

LA ZARZAMORA dijo...

La dulzura hoy lleva el aroma de tus manos navegando entre los versos.
Inviernos así, todos, con su brillo y sus temblores.

Besos, Xanela.

TriniReina dijo...

Leerte es todo un soplo de luz en estas horas matinales y agrisadas de hoy.

Precioso poema

Besos

Arruillo dijo...

Bello, tierno y encantador.
Un beso, Marisa.

José Manuel dijo...

Que gusto dejarse iluminar por la luz de tus versos.

Besos

Nines Díaz Molinero dijo...


Tu poesía tiene la delicadeza de la porcelana, Xanela.

Un beso.

Jorge Torres Daudet dijo...

También hoy aquí, las horas sienten pereza, sin el suave olor a violeta.
Sutil poema, Marisa.

Verónica Calvo dijo...

Cuánta delicadez en este poema, Marisa... y ese aroma de violetas es la sutileza por donde deslizas la sutileza de la poesía intimista y bien sentida.

Besos, muchos