martes, 9 de abril de 2013

El cero que nadie quiere


















(Foto xanela)
 





 El intelecto no me engaña,
el declinar del sol
que cada día me acompaña
lo recuerda,
esa tibia sensación
que me circunda
lo confirma.

Es cierto,
nadie es imprescindible.

También es cierto
que aún no siendo nada,
el ser humano
desde que nace
hasta que muere,
nunca debe llegar a ser
el cero que nadie quiere,

el de la izquierda.




15 comentarios:

Ligia dijo...

Mucha razón en las palabras de tu bello poema. Abrazos

andré de ártabro dijo...

¡Qué bonito es ser un cero y ponerse detrás de ti! multiplicar, sentires alegrías ... valores.
¡Qué bien lo has dicho! ser poco¡Bueno! Pero ser el cero, "ese cero" ni imprescindible ni el de la izquierda.
Bello, realista y muy filosófico tu poema.
Besos.

Sir Bran dijo...

Mejor ponerle un uno a la izquierda a ese cero... y tener personas 10...!
Seamos asertivos, y nunca menospreciemos a nadie.

Biquiños.

TriniReina dijo...

Nunca, pero muchas veces, así, a nuestro pesar es.

Besos

Saudades8 dijo...

Yo creo que todos somos números pero a la derecha, que sumamos cuando unimos las manos y sumamos cuando unimos las voces, nadie es prescindible.

Besos,

José Manuel dijo...

Nunca lo deseamos, pero a veces se convierte en algo inevitable. Mejor le damos la vuelta y lo ponemos a la derecha.

Besos

María Bote dijo...

Sí, mejor pongámoslo a la derecha, querida amiga. Sumemos y respetémonos en nuestras diferencias.

Quizás sea una utopía, pero DESEABLE.

Un abrazo. María

Verso a beso dijo...

Y cuando el cero se cuadra, ya no vale o deja de valer, se convierte en ventana para ver el mar (el de fuera y el que llevamos dentro)


Bss

John Desde dijo...

Si es cero rectangular, encuadre del cielo y la tierra con el océano. Seremos ceros rectangulares en cualquier caso. Las izquierdas y las derechas están muy fundidas ya.
Saludos

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

¡Qué pena de las personas que se cuentan así como números!
¡Que bonitos los nombres!
Un abrazo fuerte amiga.

Marinel dijo...

Por supuesto que no.
Todos somos y nadie debiera ser excluido.
Besos.

Adriana Alba dijo...

Sumar en vez de restar.
Un poema profundo.
Gracias Marisa por tu hermosa
entrega literaria y
amistad incondicional.
Besitos.

Nines Díaz Molinero dijo...


Que buena metáfora, la del cero a la izquierda, con la que cierras este precioso poema.

Un gusto leerte, Xanela.

Un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

Demasiada gente tiene asignado ese puesto hoy en día. Sentirse así es triste, amiga.
Besos

Narci M. Ventanas dijo...

No, nadie debería ser un cero a la izquierda, pero quién no se ha sentido alguna vez así, o ha hecho que alguien se sienta de esa manera. La arrogancia nos pierde, a algunos, ocasionalmente, a otros, siempre o casi siempre, y los más poderosos, concretamente, suelen regocijarse precisamente en ello, necesitan menospreciar a todos para disfrutar plenamente de su situación, situación que en la mayoría de los casos le hemos otorgado o proporcionado nosotros mismos.

Besos