domingo, 9 de diciembre de 2012

Otro instante

























(Arco Iris en Tambo )

Foto (xanela)





 No pararse en el aliento
que mustia la sonrisa
y duele
crear otro instante
otro aire
otra fragancia
que renueve

respirar
limpio y fuerte,
nada es para siempre
y el siempre…
es nada.







25 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

Eso mismo!!!
Sin dejar de crear nunca, pase lo que pase...
;-)
Bss.

Verso a beso dijo...

Todos los finales son principios en la espiral de la búsqueda de la felicidad.


Bss

Nines Díaz dijo...


La serenidad de la última estrofa me parece hermosamente sabia y me ha encantado.

Felicidades y muchísimas gracias por los comentarios tan bonitos y cariñosos que dejas en mi blog.

Un abrazo muy fuerte, Xanela.

Verónica C. dijo...

nada es para siempre
y el siempre…
es nada.

Qué gran verdad.

Besos querida Marisa

Eternauta dijo...

"El siempre es nada", me encanta este poema Marisa.
Nacemos y morimos constantemente. Sin principios, sin final...

Un beso grande.

andré de ártabro dijo...

Crear esos momentos, respirar y vivirlos que siempre "es el ahora" .
Me gusta como lo dices , me gusta la isla de Tambo y la foto es de ensueño.
Besos.

Alicia María Abatilli dijo...

Es verdad, nada es para siempre, ni siquiera la nada.
Muy buena entrada.

Ligia dijo...

Pensamientos muy certeros. Abrazos

María Bote dijo...

Qué bonito y filosófoco, Marisa "nada es para siempre y, el siempre es NADA" absolutamente cierto, amiga.

Un abrazo. María

José Manuel dijo...

Todo surge de la nada para convertirse en principio y continuidad.

Besos

Juglar dijo...

Un poema que me lleva a la reflexión.
Buscar la renovación con la certeza de que nada es eterno.
Precioso, mi niña.
Cariños varios, Marisa.

Amig@mi@ dijo...

Toda la razón del mundo. No en vano la vida se compone de momentos.
Un besote, Marisa

Luján Fraix dijo...

NADA ES PARA SIEMPRE PORQUE TODO CAMBIA CONSTANTEMENTE.
BELLOS VERSOS, GRANDES PENSAMIENTOS.
UN BESITO

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

El Siempre para mí, es lo más Importante aunque solo sea una palabra.
Un abrazo fuerte amiga.

JOSH NOJERROT dijo...

Nada es para siempre, pero si no lo ambicionamos, el siempre seria tan solo un instante capaz de mutilar nuestras ganas de alcanzar aquello que produce la magia en nuestra realidad...abrazzzusss

TriniReina dijo...

Renovarse. Renovarse de continuo.

Besos

maria varu dijo...

nada es para siempre
es verdad, querida Marisa, pero el siempre a veces dura un camino, una mirada o tal vez sólo un pensamiento... y fenece en su propia brevedad

un beso grande

Marinel dijo...

Avanzar contra viento y mareas...
Sabio consejo.
Besos.

Sneyder C. A. dijo...

Nada es para siempre, vivamos el presente, la palabra siempre está en continuo movimiento de renovación porque todo es efímero.

Un cálido abrazo

Gloria Reyna dijo...

Seguir adelante no queda otra, tomar aire fresco y continuar el camino. Me ha gustado mucho querida amiga, breve poema pero contundente.
Un abrazo y gracias por tus siempre atentos comentarios.

cirugia plastica de gluteos dijo...

Nada es para siempre... Todo pasa.. lo bueno y lo malo tambien.. sino la vida no tendria sentido.. seria monotona y no sabriamos valorar las cosas buenas.. muy bueno tu blog, me encanta como escribes.
Saludos

Narci M. Ventanas dijo...

Ni eternidad ni vacío, sino continuo devenir del sueño... como la energía, la vida ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.... y el mundo sigue girando.

Besos

fonsilleda dijo...

Eso que tan atinadamente escribes de manera tan preciosa, es lo que deberíamos hacer siempre.
Seguro que, tal como te imagino, tú lo vas consiguiendo.
Entretanto, yo, no dejo de aprender.
Biquiños

Gilberto Cervantes dijo...

Estos versos llevan la sabiduria milenaria dde la renovacion y de la belleza del acto. Son para pensar!

Te dejo un beso y se feliz!

Roberto Esmoris Lara dijo...

pensemos que existe el siempre que nos ampare del nunca Es la única manera que tenemos para asumir la eternidad O inauguremos a cada instante un mundo nuevo como lo haces con tu poesía
Un abrazo enorme, Marisiña