domingo, 1 de mayo de 2011

La montaña

Paul Cézanne



Aunque los pasos
que acompañaran a mis pasos
subieran juntos la montaña
no eran conscientes
ni los unos ni los otros
de la belleza que rodeaba tal esfuerzo
sólo la mirada puesta en la cima
…desde allí sobrecogidos
contemplamos el universo
tan grande y a la vez tan pequeño
tan lleno de todo y de nada
que se abrieron nuestros ojos
se abrazaron nuestras almas

es ahora en la bajada
cuando todo se aprecia
…y se acompasa.








33 comentarios:

Toni Barnils dijo...

Es asi, valoramos el esfuerzo cuando alcanzamos la cima. Seguramente disfrutamos entonces de los pasos andados, compartidos y entregados.

Preciosos versos.

Ananda Nilayán dijo...

Sencillamente delicioso este poema, Marisa. He subido y bajado la montaña mecida en tus versos y sintiendo como nunca cada paso.

Un beso

Jorge Torres Daudet dijo...

He acompañado a tus pasos y he subido contigo a la montaña, he contemplado el universo, sin esfuerzo, y ahora, desde abajo, te envío un abrazo.
He disfrutado, uno a uno, de tus versos.

De cenizas dijo...

El recuerdo de la cima dura más que la estancia en la misma... y es entonces cuando se valora la ascensión. Belleza y sabiduría en tu poema.


besos

Sir Bran dijo...

Sí Marisa, aunque parezca que ofrece más complicaciones el ascenso a una montaña, casi siempre es el descenso el que implica mayor serenidad.
Casi es una filosofía de vida este poema tuyo.
Y bellísimo el cuadro de la montaña.
Buena ilustración... y excelentes letras.
Biquiños.

La sonrisa de Hiperión dijo...

La montaña, siempre nos estará esperando...

Un placer haber vuelto por tu casa. Feliz domingo.

Saludos y un abrazo.

Carlos dijo...

Desde la altura todo tiene un matiz de celeste alegría, pero luego hay que bajar al mundo cotidiano de las cosas.

Un beso.

Ashia dijo...

Al principio cuesta. Cuando se está arriba es indescriptible poder llegar a contar o decir lo extraordinario que ha sido y como ha merecido la pena.
Todo esfuerzo es recompensado, ante la inmensidad de lo que nuestros ojos retienen.
Precioso Marisa, precioso.

Un enorme beso.

Alicia María Abatilli dijo...

El esfuerzo y el descanso, eso te enseña la montaña, Marisa.
Lo sé porque vivo muy cerca de ellas.
Te dejo un abrazo.
Alicia

santiago dijo...

se debe de alcanzar la cima, para encontrar la belleza, hermosos versos.
Un placer leerte y saludarte

J. Marcos B. dijo...

Cézanne...

Abrazos

andré de ártabro dijo...

¡Ya ves !la meta no es lo importante y si lo es el recorrido, las vivencias y los pasos que acompañan a tus paso
La cima llena de todo, de nada, pero en el recorrido , queda la huella de tus versos y tus pasos
Un beso

Elvira Daudet dijo...

Querida Marisa:

Precioso poema, de ascenso y descenso a la cumbre. Y qué decir del ilustrador de lujo que te has buscado. Nunca hubiera podido imaginar, el bueno y rústico Cezanne, que su talento sería difundido a los confines del mundo por un ingenio diabólico llamado internet.
Un fuerte abrazo, preciosa.
Elvira

Quino dijo...

Hola marisa,

Las cosas siempre se valoran cuando se saben discernir esos valores, esos peldaños de subida y bajada y en cada uno de ellos se hace camino al andar.
Gracias por compartir este maravilloso poema que permite reflexionar.

Besos con cariño.

MORGANA dijo...

Has descrito deliciosamente lo que es la vida ,con tus palabras tan bellamente escritas.
Mil besos marisa.

Nacida en África dijo...

Mi querida Marisa: Sólo el que ha subido a una montaña y ha entrado en comunión con la naturaleza que ha visto desde ella puede saber como se transforma el alma.

Es un bellísimo poema.

Brisas y besos.

Malena

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

En esta vida todo cuesta si ya desde niño no te enseñan a tener disciplina para alcanzar tus metas. La montaña puede ser penosa de subir si no pones estaciones donde reparar las fuerzas, esas son la pequeñas metas para alcanzar la cima de cualquier montaña y sabe a mil estar en su cima
Te dejo mi ternura
Sor.cecilia

TriniReina dijo...

Es la bajada, la que exige el equilibrio.
De todas maneras, lo sdifrutado en las alturas, disfrutado queda...

Besos

Bolboreteira dijo...

Precioso por lo el contenido y el continente.
Me ha gustado muchisimo.
besitos!

Sneyder dijo...

Cuesta subir. Desde esa perspectiva podemos valorar mejor las cosas, porque la bajada puede ser dolorosa y hasta incluso catastrófica….

Un fuerte abrazo

Espinar dijo...

Los pasos no eran concientes por concentrarse en su carga reconociendo que esa se aliviaria al llegar a esa cima. A veces tan solo necesitamos un descnazo para asi darnos cuenta de la belleza a nuestro alrederdor.

Amig@mi@ dijo...

Dicen que el descenso siempre es más fácil. Quizás sea este el motivo.
Precioso amiga.
Ya estoy de vuelta ;)
Besos

ONUBIUS dijo...

Son esas pequeñas grandes cosas las que alimentan una compañía, la que deleita esa complicidad que se respira en tus letras...

abrazzzusss

Miguel Bueno dijo...

Aún recuerdo la impresión de lo grande que era la mar la primerra vez que subí a los Castillejos en Nerja.
Esupendo el sentimiento de tu poema.

Abrazos
Piedra

Rosa María dijo...

Cuando se baja después de haber subido, tenemos la comparación de otear y la precaución de no caer en el descenso.
Un besiño

Susi DelaTorre dijo...

Cuánta razón tienes, amiga Xanela.

¡Es cuando la mente queda libre, que apreciamos, disfrutamos y acompasamos el caminar arduo que antes nos entretuvo!

Un abrazo fuerte, fuerte, fuerte!!

Salvochea dijo...

"Los pasos que acompañaran mis pasos",

Preciosos como tus versos.

El gran esfuerzo de la subida, el tiempo dedicado a la misma, apenas si recompensa el escaso tiempo que vas a disfrutar. Pero luego de respirar el aire, que parece distinto ( o lo es ) al que respiras a diario, bajas con el alma henchida, satisfecha.

Créelo que se de lo hablo.

Un saludo desde El Bierzo

Salvochea dijo...

Un leve lapsus

"Preciosos como siempre"


Saludos desde El Bierzo.

Adriana Alba dijo...

De la base a la cima y de la cima a la base, lo importante es el recorrido.

Hermoso Marisa.

Abrazos.

Steki dijo...

Yo miro la montaña cada día y me siento pequeña ante tanta majestuosidad. Muy lindo tu poema, Marisa. Lleno de mensaje. Besitos.

teresa dijo...

Marisa, bonito poema, las últimas estrofas me han encantado....
Mientras subimos vamos aprendiendo y nos esforzamos como llegar a la cima, cuando bajamos ya lo hacemos con mas tránquilidad por la experiencia adquirida.
Precioso.
Un abrazo grande para ti, querida amiga.

Maria Varu dijo...

las andaduras tienen siempre sus matices, sus álgidos puntos, sus alcances... su abánico de instantes
cuando vamos queremos alcanzar, llegar, sentir lo que todavía está lejano...
cuando se regresa, la ansiedad, el deseo... da paso al goce, a lo alcanzado, a lo sentido, a lo contemplado...
en silencio abrazamos el camino andado y sus pasos nos pasean de nuevo y otra vez en una amplitud ilimitada de lo vivido para vivirlo y revivirlo bajo otra mirada...

querida Marisa, contemplo silenciosa contigo los pasos de tus versos... un beso grande

fonsilleda dijo...

¡Qué verdad!. En la calma es cuando se valora lo vivido. O por lo menos así debía de ser.
Sin embargo, en una cumbre he vertido yo lágrimas de emoción por tanta belleza.
Bicos.