martes, 31 de agosto de 2010

Eternidades





Ni la estrella que luce

con más fulgor en el cielo

se pertenece


se diluye su luz

en el manto de la noche

después de apagar su brillo,

desaparece.




33 comentarios:

Alís dijo...

Cierto. Y sin embargo, sigue brillando por mucho tiempo después de apagada.

Biquiños

Silvia Meishi dijo...

La luz de una estrella nos ilumina allá donde estemos.

Un abrazo

irene dijo...

Precioso, Marisa, si se pierde el brillo lo mejor es desaparecer.
Moitos biquiños.

Ananda Nilayán dijo...

Nada permanece en su forma y materia original, todo se diliurá porque nada pertenece realmente, sólo es un sueño.
Y al apagarnos y diluirnos la eternidad entra en un concepto que se nos escapa.

Un abrazo, Marisa, tan certerza.

fonsilleda dijo...

Me "da cosa" pensar en que vemos su luz cuando, a lo mejor, ya no existe.
Bicos.

Ashia dijo...

Todo es efímero, Marisa, pero la estrella pierde su luz relativamente durante un tiempo, luego vuelve a brillar con mas intensidad.

Muchos besos.

Espinar dijo...

Mas triste es que la estrella que nos deja tan asombrado, lleno de sue~os y fantasias, muchas veces murio hace ya mucho. Aun peor, muchos tenemos nuestra propia estrella que nos alumbra, usamos gafas, bajamos la cabeza para no verla, y cuando llega la noche miramos hacia arriba a~orando una estrella que tal vez ya no existe, la cual sabemos que no poedemos tenerla.

Bonito Dia Marissa!

mj dijo...

La impermanencia de todo lo que nos rodea, pero siempre habrán estrellas que nos alumbren...
Besos
mj

Alicia María Abatilli dijo...

Todo cambia, desaparece.
Por ello vivamos.
Abrazos, Marisa.
Alicia

MORGANA dijo...

¿SABES?Tengo una estrella brillando allá arriba que siempre vela por mí.
Besos de regreso.

merce dijo...

Así es, todo eterno y efímero a la vez.

Sutíl y certero poema.



Un abrazo Marisa

TriniReina dijo...

Acaso seamos sólo eso: estrellas con luz prestada...

Besos

Rosario dijo...

Nada es para siempre, hasta una estrella desaparece, es muy triste.
Un abrazo fuerte desde mi librillo.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Mira hacia ese cielo inmutable... y verás que si, que todo es así...

Saludos y un abrazo.

Adriana Alba dijo...

La luz siempre brillará allí donde estemos.

muy bello Xanela.

Roberto Esmoris Lara dijo...

Es que pertenecer es repartir la luz, como tu poesía
Bicos, Marisiña, poeta querida!

Javier Martin Alvarado dijo...

nuestra efímera eternidad, es un encanto en tus palbaras.

Noesperesnada dijo...

Todo es tan fugaz...

Juan de la Cruz Olariaga dijo...

Siempre sucede, es inevitable la finitud en todo lo que hacemos...hasta la vida misma. Hermoso, pequeño y contudente, es una maravilla poder leerte. Un cariño inmenso.

Gabiprog dijo...

Los capítulos concluyen, pero lo disfrutado perdura si así lo deseamos.

Un abrazo!!

Felix Casanova dijo...

Marisa...

Hermoso, para no variar, maestra. Nada nos pertenece, ni siquiera a las estrellas; su luz se va, para recorrer el universo; al igual que nosotros no somos dueños de nosotros mismos, excepto de nuestras obras y pensamientos... por lo demás, pertenecemos a un todo...

Un beso

Amig@mi@ dijo...

Pero aparece el sol, la estrella más brillante, para que no nos quedemos a oscuras...
Besos

lemaki dijo...

Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o esta muda tristeza
que no comprenderás...

La tristeza sin nombre
de no tener que dar
a quien lleva en la frente
algo de eternidad...

Dulce María Loynaz

Todo es tan efímero... y sin embargo, nos creemos poseedores de la única verdad... Me gustó mucho tu poema, no creo que se apague su brillo.

saludos.

Bolboreteira dijo...

Nunca desaparece del todo, su luz se esparce por el infinito eternamente...
Besotes

Enrique Rojas Guzmán dijo...

Por eso siempre srá infinita y eterna.

Un saludo

Terly dijo...

Tan sólo la poesía será eterna. Sigamos cultivándola con la finura y elegancia que tú lo haces.
Un beso, Marisa.

MORGANA dijo...

MÁS BESITOS DE LUZ PARA TÍ.

Narci dijo...

Breve, intenso, encantador y tan cierto que la luz emana de tus versos e ilumina la verdad de todas las verdades.

Sí, estoy bien, volviendo a la vida cotidiana, como la mayoría en este septiembre.

Besos
Narci

María Bote dijo...

Lo bello y breve dos veces bello, querida Marisa.
Todo es mutable, nada permanece siempre igual, ni siquiera las estrellas, amiga.
Preciosos y profundos versos.
Besos. María

Marinel dijo...

Es algo así como aquello del libro Ilusiones de Richard Bach:

Quiero saber cómo has aterrizado aquí...
Escucha! -gritó a través del espacio que nos separaba. ¿Este mundo y todo lo que hay en él?
Ilusiones, Richard!!. Todo en él son ilusiones! Lo entiendes??

O así creo entenderlo de tu preciosa poesía.
Besos hermosa.

SOMMER dijo...

Todo es efímero, desde luego...

Mai Puvin dijo...

La luz sale... y no se hace cargo de aquello que ilumina u oscurece. Es dar sin esperar nada a cambio...

Lindísimo.

Abrazos.

Ave Mundi Luminar dijo...

La profunda belleza de lo efímero, aunque acompasadas con diferente tempo, siempre...efímera... siempre bella...

Debería ser el recuerdo de lo efímero, un mantra de uso perpetuo.

Gracias por el recordatorio.