jueves, 16 de febrero de 2017

Visos de primavera






Foto xanela




 Y de repente este sol
inesperado
que abre el espacio entre
la sombra desnuda del invierno
y el temblor de la camelia.
Esta frescura
esta belleza,
este resplandor
que no  concuerda
con el silencio que me inunda.

¿Quién abrió esta ventana
para que asome
a la médula de la tierra?

En la boca de los que te sueñan
lo visible y lo invisible.


8 comentarios:

tecla dijo...

De repente este sol inesperado que me despierta aromas que me buscan. Bendito sol, bendito invierno tan entrañable al calor del fuego y las llamas de cobre junto a la chimenea.
Un poema cálido y sutil, Marisa.
Buenas noches.

Marinel dijo...

La fragilidad y la belleza abriéndose paso en el helado corazón...y es que siempre hay resquicios por donde el vivir se hace dueño de cualquier sentimiento, por invernal que sea.
:)
Besos.

Voz en off dijo...

Qué bonita!

J. R. Infante dijo...

Hasta de los días más oscuros puede surgir ese rayito de esperanza que nos mantiene en el mundo.- Muy bello, Marisa.- Un abrazo

Conchi dijo...

Un placer pasar a leerte Marisa.

Un abrazo.

Antonio Porpetta dijo...

Un bellísimo poema. Me ha encantado. Y gracias por tu comentario, ten gentil. Un beso.

Verónica Calvo dijo...

Gran poema, querida Marisa.
Delicado, bello, profundo.
Tu sello del buen hacer me acerca a esa camelia y quedo en reflexión.

Besos.

José Manuel dijo...

Delicadamente bello, me ha encantado.

Besos