lunes, 5 de agosto de 2013

Un pan que no se hornea






















Émile Bayard (1837–1891)



Como fatídicas sombras
son muchos ya
los que hambrean
entre contenedores.
Las uñas escarban
en la noche
mientras el corazón
se desangra.

Desde el crepúsculo
hasta el amanecer
se amasa tanta miseria…
levadura de poderosa fuerza,
lava de volcán
que no contienen barreras.

Arrasará las calles
un pan que no se hornea.















17 comentarios:

La Solateras dijo...

Demasiado está tardando ese pan en arrasar las calles, Marisa.

Un beso fuerte.

andré de ártabro dijo...

Hermosos y tristes tus versos dentro de una triste realidad.
Besos.
André

Carver dijo...

Triste pero cierto, el pan que no se hornea... Un abrazo

Juglar dijo...

La justicia se gestará en las calles.
No quedará otra salida cuando la realidad termine asfixiándonos.
Estoy con André. Son versos tristes pero muy, muy hermosos,
Un abrazo cariñoso, Marisa.

TriniReina dijo...

Hoy la tristeza de la realidad se extiende en tus versos hasta alcanzarnos.

Besos

Sir Bran dijo...

Y me temo que crecerá ese número de personas Marisa.
Antes los pobres le robaban a los ricos...
en la actualidad son los ricos quienes roban a los pobres,

el camino por andar estará llenos de sombras como tú bien dices.

Biquiños.

María Bote dijo...

Triste, certero y buen poema, querida Marisa. ¡Lástima de tantos panes sin hornear!

Un abrazo. María

Luján Fraix dijo...

Demasiada realidad que golpea no?.
Tristeza para todos.
Un besito querida amiga.

Rayén dijo...

Asi es, que pena pero cada vez son más lo que sufren el dolor causado por el hambre no solo de pan sino que de amor.
Besos.

De barro y luz dijo...

¿Podrá con las sordas conciencias?

Quizás necesite nuestras manos... nuestras uñas..



Bss

Narci M. Ventanas dijo...

Y pronto los panes solo se hornearán para unos pocos, mientras los demás prendemos el horno para cocer esos panes destinados a rapaces y carroñeros/as.

Besos

Susana Jiménez dijo...

Versos que llegan y se quedan.
Un abrazo

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Es muy triste tu poema, pero creo que es real.
El despilfarro debe ser desterrado.
Feliz verano y un abrazo fuerte amiga.

Otto dijo...

Hay un proverbio egipcio que habla de que podrás morderme el corazón, pero jamás te dejaré morder mi pan. El pan nuestro de cada día es algo que no se puede negociar.

Un beso amiga

Noris Marcia dijo...

Es cierto lo que estas diciendo. Hay mucha hambruna en los pueblos. La abundancia y el despilfarro no caminan juntos. Los pobres lo recogen todo. Benditos de Dios...

LA ZARZAMORA dijo...

Ojalá llegue esa hora...

Besos, Xanela.

JOSH NOJERROT dijo...

Demasiado ocupados en desenterrar aquello que nunca debio pasar, se sigue olvidando que esto cada dia va a mas y al final no habra a quien culpar ni robar...