miércoles, 8 de septiembre de 2010

Tiempos de cosecha


Santiago Garci (Bodegón-guindilla)



Desde esta orilla

en que la planta pide descanso

contemplo el huerto casi lleno


tiempos de cosecha


han sido fecundas primaveras

las que han posado

el aroma que hoy respiro


repican con júbilo sereno

los tambores en el pecho


dulce instante para agradecer

las mieles de hermosura

con que cuerpo y alma

se alimentan.




37 comentarios:

Sakkarah dijo...

Qué bonitos deben ser los tiempos de cosecha... Recoger el fruto de lo que se sembró. Yo no sé si he sembrado poco, o he sembrado mal...

Muchos besos.

De cenizas dijo...

Atrás desvelos y sudores al pie del arado... Y momento de pensar en los que pese a su esfuerzo, no pudieron cosechar más que infortunios...

besos

Enrique Sabaté dijo...

También supera la incertidumbre de la espera.

Un abrazo.

Noray dijo...

La verdad es que siempre me he ocupado más de la siembra que de la cosecha.


Un abrazo

mar dijo...

Hola Marisa
Al leer tu poema he recordado los veranos de mi infancia cuando era el tiempo recogida de la cosecha y mientras todos trabajaban en el campo yo me dedicaba a "peinar" las panochas de maiz.
Gracias por traer a mi memoria esos recuerdos
Un beso de Mar

Latidos dijo...

Ni que lo dudes...
Cuando siembras bonito, recibiras bonito!!!
Bss Marisa.

Mai Puvin dijo...

Da mucho placer leerte cosechando, solo se consigue con una buena siembra... eterna.

Abrazos.

Bolboreteira dijo...

Qué maravilla disfrutar de los resultados de las cosechas.MMMM!
Bicos

latrís dijo...

Tiempos de cosecha, llegó la hora de la recompensa al gran esfuerzo, por fin las esperanzas florecidas.
Un besote Marisa

Sneyder dijo...

Has sembrado y fecundado la tierra y de ella has recibido tu premio.

Un beso

TriniReina dijo...

Los tiempos de cosecha son como un renovarse del año. Un recomienzo en plenitud.

Muy hermos

Besos

MORGANA dijo...

Tu siembras alegría en el alma y recojes un mundo de colores.
Besitos.

Rosa María dijo...

Si eres capaz de seguir alimentando el alma con mieles de nuevas primaveres; la constancia de la templanza brotará en los otoños de hojas caídas.
Un biquiño.

Rosa María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gabiprog dijo...

Recorramos las tierras, las hemos cuidado y nos han sonreído, las hemos amado y saben cómo correspondernos. Siembra, eso somos.

Un abrazo.

Roberto Esmoris Lara dijo...

Ni que hablar cuando te acaricie la hoja dorada de otoño y haga crepitar tus pisadas (La primavera busca tu alma para quedarse dormida hasta el próximo abril)
Bicos, Marisiña, moitos
Hermosa tu poesía!

Alís dijo...

Estoy segura de que tu cosecha será muy buena, por lo mucho que siembras con tus versos.

Biquiños

merce dijo...

Buena cosecha y bendito agradecimiento...


Besos y Feliz viaje...
a la vuelta te escucharé encantada.

Mery Larrinua dijo...

Canto a la naturaleza! bello!
un beso

JAVIER AKERMAN dijo...

Hermoso poema y bella pintura, querida Marisa. ¿Cosechemos lo mejor de cada uno!
Un fuerte y cálido abrazo.

Narci dijo...

Encantador el poema y también el bodegón.

Un placer leerte y sisitarte.

Besos

fonsilleda dijo...

Tiempo de cosecha que, incluso puede alargarse durante el merecido y necesario descanso.
Agradecimiento siempre y para tus versos también.
Bicos.

María Bote dijo...

Bellísimo el bodegón y tu poema, querida Marisa. ¡Que bonito es el tiempo de cosecha! donde se recoge lo sembrado...
Un gusto leerte, amiga.
Besos. María

Sol dijo...

Tu siempre cosecharas... porque siempre todo lo que sembras ha germinado dentro de nosotros con mucha fuerza!!!
Siempre te he seguido mi cielo!!!
Mil besos llenos de luz para ti!!!

Sir Bran dijo...

Y las cosachas del alma...
que también encuentran primaveras subyacentes, y recogen después sus frutos.
Con las esencias expansivas, que sin el menor empeño nos alcanzan,...
y se quedan.
He vuelto.
Besiños.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Primero la uva, y después la ceituna...

Saludos y un abrazo.

joaquin lourido dijo...

Hola!!! Pasé por acá y me encanta tu forma de escribir. En lo poco que pude apreciar tienes esa cualidad innata de una supersensibilidad y tu pluma es magistral. Los fotogramas son muy bellos y las emociones surgen a raudales. llevo muy buena imprensión...
Espero que me visites, Marissa.

Unha aperta dende Lugo.

gaia56 dijo...

feliz cosecha, a disfrutar de los últimos frutos.
Un beso.

lemaki dijo...

ara ver el mundo en un grano de arena. Y el Cielo en una flor silvestre.
Abarca el infinito en la palma de tu mano. Y la eternidad en una hora.

William Blake

Las horas de la locura las mide el reloj, pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría...

Me gustaron tus palabras de alegría y satisfacción por la experiencia y el pasar del tiempo.

saludos.

Ashia dijo...

Gusto leerte Marisa, Xanela.

El latir de tu pecho es la siembra mejor hecha, la que se ha sembrado y recogido y tu alma se alimenta.

Me gustaría mirar lo que miras en este momento Marisa, vendrán nuevas primaveras y gélidos inviernos, pero seran tus poemas siempre la flor la que tu mano cosecha.

Muchísimos besos y abrazos

Sebastiano Landro dijo...

Felicitaciones por el post!

Noesperesnada dijo...

Buenos tiempos los de la cosecha.

Elcio dijo...

Saber agradecer as coisas simples da vida, da vida se faz digno.

É isso aí.
Bjs e bom domingo

Felix Casanova dijo...

Marisa...

Cuando llega el tiempo de cosecha y el huerto está casi lleno, nos suenan tambores en el pecho, al igual que en la vida, que vamos sembrando y al final seguro que recogemos nuestros frutos...

Un beso

Marinel dijo...

La tierra pariendo los néctares de su vientre,que al alimentar los nuestros,hacen infinita comunión.
Hay que ser agradecidos y prender la mirada así...como tú la versas.
Besos.

mipequeñomundo dijo...

Tiempos de fecunda primavera!.Lindo.Me encantó el poema, es alegre y agradecido, como todo lo que he leido en tu blog.

Marisa que tengas una agradable semana.Cuando puedas pasa por mi rinconcito hay algo para ti. Rayén

Ananda Nilayán dijo...

Seguro que con esta sensibilidad, delicadeza y amor que forman tu esencia, la cosecha será buena, Marisa.

Un abrazo fuerte

(Siempre me dejas el alma serena)