
.Son autómatas sin interacción. Al verlos sientes la necesidad de prender en su interior una llama para que les avive, les llene de calor y les empuje, que se sientan llenos de energía, que esa calidez les llene de tal manera que hagan irradiar de su persona esa luz especial que ilumine sus rostros. Que se note que están a gusto consigo mismo y con los demás.
.Pongamos pasión en el día a día, aunque nos cueste.
.Sintámonos vivos.
5 comentarios:
Claro que sí, Marisa. Hay que poner pasión, sentirse vivos. Pero para eso hay que quererse, hay que conocerse, hay que tener valor de enfrentarse a los fantasmas más primarios, hay que perdonarse. Hay que recorrer un camino lleno de dudas y penalidades que no todos tienen ganas de transitar. Pero, por supuesto, el esfuerzo vale la pena, porque si no ¿para qué?
Pequeños pasitos dia a dia... La pasión nos mueve en cada uno de nuestros pasos y actos. Sin pasión no hay amor...
Besos de ojos apasionados!
Siento lo mismo que Leola, es un trabajo dificil, y en muchas ocasiones, tocar la herida duele, ...pero vale tanto la pena ese esfuerzo...ir a donde se guarda la tristeza, limpiarla con infinito amor...pasar las noches oscuras...para que pueda salir el sol, y la profunda alegria... esa sensación de paz, esa sonrisa, que invade...y contagia.
Un buen abrazo.
Al leer tu texto me parecía ver las llamas de las velas moviéndose, quizás porque has despertado algo en mí.
Si, es una pena a veces ver que la gente se convierte en autómatas.
Un beso
Leola tienes razon merece la pena recorrer el camino.
Cesc la felicidad está en disfrutar el día a día.
Merce, que bien lo expresas,pasar las noches a oscuras para que pueda salir el sol.
Oscar me alegro de que las velas
iluminasen algo en tu interior.
Besos para todos.
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