viernes, 7 de abril de 2017

El sonido de la voz



      
             " No todo el ciruelo es flor
           podada la rama seca
                    se alarga la vida"                             



                                                                             
Cerezo en flor
(Valle del Jerte)


Este silencio que se había
aletargado
vuelve pleno de procreadoras
manos.
El tiempo entristecido
huérfano de sonidos
se abre
al alboroto de la voz.
Es la voz
que desde la alegría
de los árboles,
que desde el espejo
del aire
se abre a la palabra,
a la luz y al amor.






12 comentarios:

Marisa dijo...

Queridos amigos
vuelvo con vosotros,
sabed que siempre
os tengo en el corazón.

Un abrazo muy grande para todos.

tecla dijo...

Bienvenida seas, Marisa, se te extrañaba.
Un beso.

J. R. Infante dijo...

Ya se te oye, Marisa, y de qué forma! Un abrazo

Mery Garabote dijo...

Un placer volver a visitarte, me ha gustado mucho el poema, un beso de arcoiris

Carmen Troncoso dijo...

Que lindo poema Marisa, renueva la fe!

Verónica Calvo dijo...

Ese silencio se ha llenado de esperanza, alegría y luz.
Volviste con un poema bellísimo querida Marisa.

Besos!!!

Conchi dijo...

Precioso poema y una hermosa foto para ilustrarlo.

Besos.

..NaNy.. dijo...

Hola saludos me encanta tu poema de una cosa tan natural un poema tan profundo y precioso. Besos

©Laura Caro dijo...

Tras el silencio surgen las palabras más bellas y profundas.
Un abrazo inmenso, preciosa.
Me encantó leerte.

Navegante Del Alma dijo...

Procrear el silencio con las manos es mucho más que un buen comienzo que te obliga gratamente a llegar al final.
Muy bello.

José Manuel dijo...

Voces nuevas, sonidos que regeneran el momento.

Besos

Voz en off dijo...

Qué fotografía tan bonita!