jueves, 20 de agosto de 2009

El mar




En la inmensidad del
azul te reconoces
de furioso batir
o sosegada calma.

Así de voluble eres,
llegas, besas, atrapas,
abrazas, pero olvidas,
nada quieres.

Tus cansadas orillas
reciben lo no amado,
ajado, roto, olvidado.

Vas y vienes pero
nada sientes.

¿Es tu crueldad
dolorosa venganza?

23 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Muy sentido tu poema.. me quedo el azul verso, solidario en mi lectura..


Saludos fraternos
Un abrazo

maruxiña dijo...

Razones no le faltarían al mar para vengarse, la verdad. Hermosos versos.

Biquiños salados

La sonrisa de Hiperión dijo...

"¿Es tu crueldad
dolorosa venganza?"



La venganza solo admito en el Conde de Monecristo... No se puede vivir eternamente resentido.

saludos

Lasosita dijo...

Voluble,
a veces la ira lo invade y otras ... tranquilo y sosegado espejo.

Siempre palabras atinadas, Marisa!

"Es tu crueldad dolorosa venganza..."

Un abrazo, poetisa de mares!

€_r_i_K dijo...

De tantas maneras,
pero nunca con venganza,
jamás lo vía sí...


Abrazos....

Bolboreteira dijo...

Encantame o mar, pero si que ten esas dúas caras, as veces tan fermoso as veces tan destructor.
Un bico

Chousa da Alcandra dijo...

Cando da lampreadas, nunca se queda corto o mar; ainda que contadas como ti as contas...mesmo non sei se son aloumiños fortes!

Fernando dijo...

El mar lo conoces tú mejor que yo. Por eso creo que laas cosas que has dicho tienen sentido, aunque a veces nos hagan sufrir. Un saludo.

Meiguiña dijo...

Has captado la esencia del mar, de su ser en tan bellos versos.

Tus cansadas orillas
reciben lo no amado,
ajado, roto, olvidado.

¿Y cuantas veces llevamos nuestro dolor hasta su orilla para alejarlo de nosotros? El mar lleva y trae con calma a veces y otras con furia ¿seran tal vez aquellos sentimientos dejados por los hombres.

Precioso.

Bicos meigos

Ricardo dijo...

El mar devuelve a su orillas las cosas no queridas por otros, pero la devuelve transformadas, algunas más bellas. A mi me encanta recoger cosas del mar. Los vidrios lucen gastados y suaves, las maderas de colores blanquecinos, la botellas con caracoles como si hubieran sido por un tiempo parte del paisaje submarino. En definitiva, me encanta las cosas del mar, las cosas no queridas por otro que el mar le devuelve su belleza.

Carver dijo...

El mar, en su inmensidad nos atrapa y no nos deja en paz, pues siempre me pide volver a su lado.

besos

Gabiprog dijo...

Es nuestro planeta, nos acoge, es cuna de vida, pero también nos hace sentir pequeños, infimos e indefensos.
¿Venganza? Algo habrá...

Un abrazo.

Meret ® dijo...

El mar, a veces tan pacifico, tan azul, tan hermoso.
Otras veces tan cruel, tan destructor...

El mar, una hermosa inspiración para el poeta...

Besos.

Walter Portilla dijo...

Doloroso ser comparado con el mar en su inmenso retiro.
El mar que a veces duele y aquieta sus aguas para poder mostrar perseverancia.
Con ella y con el ser consecuente, intentamos, como seres capaces de amar, ser homologados, ser comparados.
Muy intenso tu poema querida Marisa, mensaje profundo el que nos dejas.
Un beso querida amiga.

TriniReina dijo...

O, acaso, su manera de defenderse?

El mar, tan voluble como los seres.

Besos

Emilio dijo...

A veces calma, otras, tempestad.

El mar y la vida.

Saludos.

Silencios dijo...

Puede que algunas veces se torne como enemigo, pero a mi me gustaría mecerme en él eternamente.

Mis besos preciosa

fonsilleda dijo...

Sinto tanto respecto como atracción polo mar: témoo e ámoo.
Pero ¡que fermoso é!.

Alatriste dijo...

Es lo que tiene el mar, que pasa de ser hogar, a ser verdugo. Lo reflejaste de maravilla. Me encantó el poema. Mejor quedarnos con su lado azul, ¿no te parece? Un beso fuerte y cuídate.

serpai dijo...

ahh..el mar que no se puede decir de,con,acerca de él...!!! es como si tuviera respuestas para mí...cada vez que esoy mal o perdido lo busco y encuentro paz, tranquilidad ,mesura.Aunque acá muestra su cara más cruel q,que también la tiene... y todos ,alguna vez,lo hemos sufrido,,,ya traerá a sus orillas todo lo contrario...

Magah dijo...

El mar acaricia, sana, devuelve lo que se lleva.
El mar respira.

Muy bueno.

MAGAH

Yuri Zhivago dijo...

Las aguas del mar me han arrastrado hasta la orilla de tu Blog he tenido que quedarme a descansar.
Uno azul

DIAVOLO dijo...

Pese a su inmensidad y al miedo que puede dar... jamás he pensado en el mar como algo cruel, sino más bien todo lo contrario.

Un beso.