A
las espaldas la única luz
que
alumbra el camino.
Es
tanta la nieve vertida
sobre
el hambre del mundo
que
en la noche aterida
naufragan
las almas.
Un
frío difícil de talar
sube
a las copas
de
los árboles
y
se extiende más allá
de
las fronteras.
Todo
el invierno
en
manos oscuras.
La
maleza se tiñe de nombres.
No
hay mantas suficientes
para
cubrir
este
sueño apocalíptico.
Un
desconcierto
de
mentes obtusas.
Torre
de Babel
sobre
naturaleza muerta.





