Después de una noche velada
por un cielo de humo negro,
me recibe la aurora
con la última esencia
con el último aliento
del pino quemado,
del llanto que viene en el viento
¡oh! mente cruel, alma desasida
capaz de hacer hoguera
la mágica hermosura,
que traes a mi orilla
ceniza y amargura,
el exterminio de la vida.





